A principios de 2007, Sebastien Bourdais estuvo a punto de conseguir su sueño de competir en la Fórmula Uno. Tras haber ganado el título de la F3 francesa en 1998, el piloto galo compitió durante tres años en la F3000, culminando su etapa en esta categoría con el título en 2001. La Fórmula Uno debía ser en lógica el siguiente paso.
Bourdais probó con Arrows y Renault en 2002, pero finalmente no cerró un acuerdo para conseguir un volante en la F1. Dadas sus limitadas opciones en Europa, Bourdais probó suerte en Estados Unidos y comenzó una exitosa carrera en la Champ Car World Series.
Tras el fichaje de Cristiano da Matta por el equipo Toyota F1, la escudería Newman/Haas probó y firmó a Bourdais para la temporada 2003. El primer triunfo del piloto francés en la Champ Car llegó en Brands Hatch ese mismo año, y aquella fue la primera de las 30 victorias que consiguió en este Campeonato entre 2003 y 2007, donde fue Campeón los años 2004, 2005, 2006 y 2007.
Pero a pesar de su éxito en Estados Unidos, a Bourdais no le llegó ninguna oferta interesante de la Fórmula Uno. Sin embargo, Nicolas Todt se hacía cargo de sus asuntos en 2007 y surgió la posibilidad de probar con Toro Rosso, lo que a la postre le abría las puertas de la Fórmula Uno.
Bourdais ha firmado como piloto titular con Toro Rosso Ferrari para la temporada 2008, pero el desafío no va a ser nada fácil para el piloto galo, que tendrá como compañero al joven y prometedor Sebastien Vettel. Sin embargo, Bourdais ha demostrado en muchas ocasiones a lo largo de su carrera que es capaz de afrontar cualquier tipo de reto.