Williams todavía no ha fijado una fecha para estrenar su sistema KERS. La escudería de Grove comunicó a principios de años que al menos las seis o siete primeras carreras de la temporada las afrontaría sin esta nueva tecnología.
"Todavía seguimos trabajando muy duro para intentar contar con el KERS en nuestro FW31," decía el Director Técnico, Sam Michael, esta misma semana antes de afrontar el GP de Gran Bretaña, octava prueba del Mundial.
Williams optó por una vía distinta a la de sus rivales para implementar el KERS, ya que compró una compañía y está diseñando una solución mecánica incorporada al volante que según se ha dicho sería más segura y menos cara que la más tradicional del sistema de baterías.
"Estamos desarrollando ambos sistemas, el de las baterías y el del volante," aclaraba Michael, "pero hemos invertido un mayor esfuerzo en la opción del volante, por especio de 18 meses, y estamos haciendo progresos en la fiabilidad semana tras semana.
"Queremos competir con este nuevo sistema cuanto antes, pero no vamos a incorporarlo al coche hasta que no sea plenamente fiable," añadía el australiano.