
Máximo Cortés
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El español Máximo Cortés ha conseguido llevar hasta la meta de los 1.000 kilómetros de Spa el Lucchini Judd del equipo Hache Team en su segunda participación en las Le Mans Series (LMS).
Cortés completó el primero y el último de los relevos del equipo. Tras una excepcional salida, el toledano se colocaba séptimo en la categoría LMP2, pero la rotura de una pinza de freno le obligaba a detenerse para reparar. Tras perder siete vueltas, volvía a pista marcando tiempos muy competitivos, y obteniendo el que a la postre sería el giro más veloz del equipo, con 2:16:377, antes de que el soporte de la suspensión trasera derecha cediera a la hora de carrera, debiendo detenerse de nuevo en boxes, y pasando el volante a su compañero Pierre Combot.
El toledano volvía al cockpit del Lucchini Judd en la última hora de carrera para llevar el prototipo de Hache Team hasta la meta, aunque al no cumplir 100 vueltas (dio 88) no entró en la clasificación final. Sin los problemas mecánicos referidos, Máximo Cortés hubiera logrado sus primeros puntos en el campeonato, redondeando un fin de semana en el que el piloto número uno de Hache Team brilló con luz propia en una pista tan exigente como Spa Francorchamps.
Máximo Cortés:
“Estoy contento porque hemos acabado y el coche ha tenido un comportamiento bastante bueno, pero por otra parte me da rabia las dos averías que nos han hecho perder el tren de la carrera, porque lo cierto es que hubiéramos tenido una oportunidad de entrar en los puntos. Ha habido bastantes incidentes, y nuestro ritmo de carrera era constante y rápido.
En todo caso, Hache Team ha dado un paso de gigante respecto al debut en Montmeló. Además, ahora tenemos un parón de tres meses hasta la próxima carrera, lo que nos servirá para terminar de armar el equipo y mejorar nuestro principal punto débil: la fiabilidad del Lucchini Judd.”
L.S.
RD Racing Services