Tras la segunda sesión de entrenamientos, Timo Glock y Jarno Trulli terminaron en las posiciones 10 y 19, respectivamente. El primer día del fin de semana cumplimos gran parte de nuestros objetivos, ya que los dos pilotos completaron las sesiones sin excesivos problemas, por lo que avanzamos mucho en el programa previsto. No obstante, el subviraje continuaba planteando complicaciones en las curvas lentas, mientras que en las curvas de velocidad media-alta detectamos ligeros problemas de sobreviraje. Así, pues, un par de problemas sin resolver que había que solucionar antes de la calificación.
Solo un coche alcanza la Q3: problemas con la selección de neumáticos y la estabilidad
La calificación nos dejó un poco decepcionados, ya que confiábamos en poder terminar más arriba.
Jarno no logró avanzar hasta la Q3, pero no fue ni por errores de pilotaje en la vuelta de ataque ni por problemas con el monoplaza (ya que Timo sí lo consiguió). Probablemente la clave de todo estuvo en la selección de los neumáticos. Al empezar la Q1, teníamos la idea de rodar por lo menos una vuelta de ataque con cada uno de los compuestos, el blando y el extrablando. Sin embargo, Jarno encontró mucho tráfico en la segunda vuelta de ataque, con el compuesto extrablando, y tuvo que renunciar a su vuelta y regresar a boxes. Esta circunstancia nos impidió realizar una buena valoración de los neumáticos extrablandos. Así, decidimos que Jarno realizara la primera vuelta de ataque en la Q2 con este compuesto. Si lo miramos desde esta perspectiva, seguramente habría sido mejor utilizar el compuesto blando en las dos vueltas de ataque de la Q2.
Por su parte, Timo, con el mismo programa que Jarno, rodó en su primera vuelta en caliente de la Q2 con los neumáticos extrablandos y cambió al compuesto blando para la segunda vuelta de ataque. En el caso de Timo, marcó una vuelta de ataque fantástica, con un tiempo por debajo de 1 minuto 45 segundos, un dato que nos llenó de confianza de cara a la Q3. Pensábamos que podríamos terminar dos o tres posiciones por encima, pero las cosas no salieron tan bien.
Una estrategia perfecta en previsión de una carrera complicada. El equipo se queda a las puertas de un doblete en los puntos.
Tras la calificación del sábado, Nick Heidfeld (BMW Sauber), que ocupaba la sexta plaza de la parrilla, recibió una penalización de tres posiciones que permitió a Timo pasar de la octava a la séptima posición en la línea de salida. Tanto Timo como Jarno (que partía desde la 11ª posición) salieron bastante bien y consiguieron esquivar el barullo en las curvas 1 y 3, de modo que al cruzar por primera vez la línea de meta ya habían ganado posiciones.
Optamos por estrategias diferentes para cada uno de nuestros pilotos. En el caso de Timo, nos decidimos por una táctica a dos paradas, mientras que con Jarno optamos por solo una. Evidentemente, las posiciones de salida condicionaron la decisión, pero también barajamos la posibilidad de que en una carrera en un trazado de esas características podía intervenir en algún momento el coche de seguridad. Creo que, en lo que respecta a la estrategia, adoptamos las decisiones correctas.
Timo consiguió un fantástico resultado en una carrera especialmente accidentada (con dos salidas del coche de seguridad) y obtuvo su mejor clasificación desde la segunda plaza de Hungría. A pesar de la elevada carga de combustible, Jarno brilló con luz propia en el primer tramo de la carrera y estuvo a punto de sumarse a Timo en la zona de puntos. Todo el equipo se mostró especialmente apenado por Jarno, ya que luchó con todas sus fuerzas hasta que un problema hidráulico en el monoplaza le obligó a abandonar.