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Timo Glock finalizó 4º en Singapur
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El Campeonato del Mundo de la Fórmula 1 desembarcó esta semana en Asia, continente que acogerá tres carreras consecutivas. La primera cita de esta escala asiática fue el Gran Premio de Singapur, un circuito urbano totalmente nuevo. Uno de los elementos más atractivos de esta prueba era la posibilidad de disputar, por primera vez en la historia de la F1, una carrera nocturna. El Director de Coordinación Técnica de Toyota, Noritoshi Arai, analiza el desarrollo del Gran Premio y la actuación de su equipo en Singapur.
La iluminación despeja todas las dudas en un circuito técnico y sinuoso
Al tratarse de la primera carrera nocturna de la historia de la competición, decidimos dar el paseo a pie por el circuito el miércoles por la noche, cuando normalmente lo hacemos el jueves por la mañana, antes de la primera sesión de entrenamientos. Antes de llegar al circuito, estábamos bastante preocupados por el tema de la intensidad de la iluminación. Sin embargo, tras recorrer el asfalto observamos que la iluminación era suficiente y que no suponía ningún motivo para la preocupación. Además, también nos tranquilizó comprobar que los focos estaban orientados hacia abajo, por lo que el haz luminoso quedaba fuera del campo de visión de los pilotos.
En comparación con el circuito urbano de Valencia, con unas escapatorias muy espaciosas, el trazado de Singapur presenta más curvas en ángulo recto. Con este diseño, sospechamos que la carrera sería especialmente exigente con los frenos.
Se introdujeron zonas de escape para minimizar los accidentes en caso de problemas con el frenado, pero cerca de las salidas de las curvas se colocaron también muros de hormigón y barreras de neumáticos. La primera impresión, tras analizar el circuito, fue que el nivel de pilotaje condicionaría enormemente los tiempos de vuelta.
En las dos primeras sesiones de entrenamientos, entra en acción la nueva especificación de carga alta y probamos con diferentes ajustes de altura
El paquete aerodinámico que estrenamos en Singapur era, después del empleado en Hungría, el segundo con más carga de la temporada. Sin embargo, tras los retoques introducidos a partir del Gran Premio de Mónaco, podemos afirmar que se trata de la especificación más eficiente del año en cuanto a carga. En la primera sesión los pilotos aprovecharon para aclimatarse a la conducción nocturna y a las características del trazado. Por eso, procuramos que rodaran el máximo número de vueltas posible con un único juego de neumáticos. Tras terminar la primera sesión, comprobamos que el circuito de Marina Bay tal vez era más irregular de lo que creíamos. Por tanto, ajustamos la altura del monoplaza de cara a la segunda sesión. Dedicamos la segunda sesión a realizar pruebas con los reglajes y comparaciones con los dos tipos de compuestos de neumáticos de que disponíamos para la carrera.