Jarno Trulli viaja a Italia, su país natal, dado que la carrera de este fin de semana se celebra en Monza, aunque tiene sus raíces a 600 km al sur, en Pescara, donde nació su pasión por el automovilismo.
Jarno nació en Pescara, una ciudad de poco más de 100.000 habitantes situada en la costa este de Italia, en 1974 en el seno de una familia modesta. Hoy, 34 años después, ha ganado un Gran Premio y es piloto de Panasonic Toyota Racing durante la que está siendo unas de las mejores temporadas de su carrera.
Como bien sabemos, es un apasionado del arte del automovilismo; no en vano ha sido aclamado uno de los pilotos más rápidos de su generación. Teniendo en cuenta la historia de Pescara, no cabe la menor duda de que a Jarno le picó el gusanillo del automovilismo.
La ciudad portuaria fue sede de una de las carreras más famosas de principios del siglo XX, celebrada en un épico trazado urbano de 22,8 km, que se convirtió en el circuito más largo que jamás haya albergado un Gran Premio del Campeonato del Mundo. Aquel año, 1957, Stirling Moss ganó el Gran Premio de Pescara ante 200.000 aficionados.
Hoy no queda más rastro de aquel imponente circuito que un impresionante monumento que corona la campiña de Pescara, pero los recuerdos no se borran.
“Esta región es de gran tradición automovilística”, apunta Jarno.
”En los viejos tiempos, allá por los años 50, celebrábamos una de las carreras más importantes, la Coppa Acerbo. Enzo Ferrari, Luigi Villoresi, Juan Manuel Fangio y muchos otros compitieron en Pescara.”
Con tal patrimonio local, no es de extrañar que el joven Jarno estuviera al volante de un kart en el karting Noleggio. Su padre Enzo continúa la historia:
“Compitió por primera vez en un kart a los ocho años en la competición juvenil Gioco della Gioventú. Desde el principio fue rápido, a pesar de no tener preparación y no saber demasiado sobre karts.”
En seguida Jarno quedó fascinado por la emoción de la competición automovilística y del perfeccionamiento del tiempo de vuelta, por lo que perdió el interés por el resto de deportes.
Así, explica:
“Cuando llegaba a casa después de una semana jugando a baloncesto, a fútbol o practicando otros deportes, recuerdo que mi familia me preguntaba si prefería ese deporte a los karts. ¡Toda la vida he contestado lo mismo! En realidad no creo que eligiera los karts, sino que fui elegido porque nací con esa pasión.”