“Después hay una recta corta antes de llegar a la chicane de Fagnes, donde hay un giro muy tardío a derecha. El asfalto tiene mucho agarre y hay que utilizar los pianos, por lo que se puede ir a gran velocidad. Viene luego otra recta corta antes de entrar en la cuarta curva, que es resbaladiza y de la que hay que salir bien, porque se entra de lleno en la parada de autobús. Es una curva que se toma en tercera y en la salida uno observa cada centímetro del bordillo.
“Se entra directamente en la curva a izquierda de Blanchimont y se llega a la chicane de la parada de autobús, que se reformó en 2006 y es ahora mucho más lenta. Se pasa a un vértice en la curva a derecha y a continuación hay que luchar con la falta de tracción en la salida. Prefería la antigua parada de autobús, que tenía una segunda salida más directa y uno salía a tumbos hacia la valla. Era muy divertido” .
L.S.
Honda F1