La segunda carrera de la GP2 terminó con un abandono para Roldán por un problema de frenos, en un coche inconducible.
“La carrera comenzó como todas, bastante bien, adelantando a varios pilotos, y ya en la segunda curva tenía trece pilotos por detrás, pero como pasó el sábado, el coche, una vez que te liberas un poco del tráfico no es lo suficientemente rápido como para mantener el ritmo necesario para estar en la lucha con otros pilotos.
En esta carrera además la situación se complicó con un problema de frenos, que ya me dieron un quebradero de cabeza en la primera carrera, y que en ésta no ha hecho sino agravarse. El coche era inconducible y la radio no iba bien, y me han hecho señas de que parara en el box. Al parecer después me han dicho que se había roto una pieza de la barra estabilizadora delantera, lo que hacía muy peligrosa la conducción.
Un fin de semana más con un coche imposible de mantener en pista, y ello a pesar de hacer buenos inicios de carrera gracias a salidas, en las que arriesgo bastante, pero después no tengo el premio de un buen resultado, y es decepcionante estar luchando con el coche en lugar de contra otros pilotos para quedarme en el fondo de la clasificación”, comentaba Roldán tras la carrera.
Ahora unos días de descanso y a la espera a la carrera de Valencia, donde estrenará un motor, y es de esperar que el equipo encuentre los problemas que acechan a su monoplaza.