¿Por qué motivo?
En primer lugar porque su V8 no ha acumulado demasiado kilómetros y no estamos especialmente preocupados por su fiabilidad. Además, el hecho de que nuestros dos pilotos no estén en el mismo ciclo de motor no nos permite explotar todo nuestro potencial. Esta decisión nos ayudará a nivel logístico en la segunda mitad de la temporada. Y por último, de esta forma David no tendrá que utilizar el mismo motor en las carreras de Spa y Monza, que son dos de las grandes pruebas de fuego para el motor del calendario.