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La parte comercial y normativa de la Fórmula Uno están en puntos opuestos respecto al futuro
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El sombrío mundo de la política en la Fórmula Uno ha cruzado el Atlántico desde París a Montreal.
El gran rumor que circulaba por el paddock del Circuito Gilles Villeneuve el viernes era que el director de F1 Bernie Ecclestone tramando un plan para un campeonato separado.
Las informaciones siguen el desarrollo lógico después del escándalo sexual de Max Mosley, pero la lucha de Ecclestone con la FIA es mucho más profunda.
Según aludió el presidente de la FIA en una carta de explicación hace poco, Ecclestone y los equipos de F1 quieren que Mosley firme un nuevo Acuerdo de la Concordia modificado; un documento de alto secreto que vincula a los equipos con los aspectos comerciales y normativos del deporte.
Los jefes de equipo se reunieron con Ecclestone durante dos horas y media el viernes y después de la reunión se especula con que, a pesar de que los equipos de F1 suelen tener dificultades para ponerse de acuerdo, la unanimidad en este tema no está tan lejos.
"Queremos la firma de Max en un nuevo documento," declaraba Ecclestone según
The Independent a primeros de semana.
"No quiere firmarlo porque cree que tiene más poder si no firma, pero él no necesita más poder.
"Los grandes constructores saben lo que quieren gastarse para ser competitivos. Sólo necesitamos una normativa para conseguirlo y seguir adelante," añadía Ecclestone.
Fuente: GMM
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