Bajo un diluvio y muy baja visibilidad se daba la salida lanzada, con Antonio de la Reina mandando delante, Mariano Esteban a continuación y Gonzalo de Andrés, tercero. Tras ellos, el caos. Debido a la fuerte lluvia y a las continuas salidas de pista de los pilotos, la carrera tuvo que ser neutralizada bajo la tutela del “safety car”, hasta que desaparecieron las banderas amarillas de la pista. De la Reina volvió a imponer un ritmo difícil de seguir, abriendo un hueco rápidamente, lo mismo que haría Esteban con el grupo perseguidor, donde se jugarían la tercera posición del podio.
De la Reina era el primero en recibir la bandera a cuadros, venciendo con autoridad, tres segundos por delante de Esteban. La tercera posición que casi siempre estuvo en poder de De Andrés, fue finalmente para Aleix Bozal, beneficiado de la salida de pista del anteriormente nombrado, y de Fernando García que había hecho una excelente carrera. Javier Mingorance terminaba cuarto, justo por delante de otro piloto que no ha sido habitual en los puestos delanteros, Marcos Rodríguez.
Antonio de la Reina:
“Ha habido mucho agua desde el principio, pero al ser la salida lanzada me he sentido más seguro. He ido a gusto durante toda la carrera, pero con mucho cuidado de no cometer ningún fallo, sobre todo en las frenadas, que había que alargarlas mucho.”
Mariano Esteban:
“Ha sido una carrera cómoda y a la vez complicada por la climatología. Se tenía que pilotar con mucho cuidado, intentando ir por el sitio adecuado y creo que lo he hecho bastante bien. El segundo puesto es bueno, porque el parabrisas se me empañaba y era imposible alcanzar a De la Reina”
Aleix Bozal:
“Ha sido una locura. Antes de dar la salida yo ya me había salido, y después se han cruzado delante de mí Gallego y Palomeras colocándome quinto. En la zona del Estadio habían un verdadero río, que es donde se han ido fuera De Andrés y García, gracias a lo cual subí hasta la tercera posición”
Día de incertidumbre
El domingo el panorama climatológico cambiaba, aunque no radicalmente. Los cielos cubiertos de nubes del día anterior, dejaron sitio a algunos claros. Esta circunstancia, que en teoría podría ser una buena noticia, supuso verdaderos quebraderos de cabeza para los 26 Clio presentes en los boxes. La mayoría miraban al cielo, preguntándose si pararía de llover, los menos miraban al suelo, intentando descubrir el si el asfalto catalán iba a poder engullir tanta agua. Todos y cada uno de ellos tenían que tomar una decisión rápida. Faltaban escasos minutos para que el semáforo se pusiera verde y había que decidir ya. O se ponen las ruedas de seco, o las de mojado.
Marcos Rodríguez fue uno de los que acertaron. Eligió neumáticos de seco y a la tercera vuelta ya estaba adelantando a sus rivales de dos en dos. Pronto llegaría a la cabeza, que hasta entonces había sido ocupada por De la Reina y Esteban y les rebasaría sin dificultad. El piloto leonés, afincado en Castellón, lograba de esta manera liderar una carrera, aunque no lo tuvo fácil desde entonces hasta el final. Jordi Palomeras también había elegido los slicks, y en una remontada espectacular, ya que salía penúltimo, se plantaba tras el paragolpes de Rodríguez. Ambos estuvieron porfiando durante las últimas vueltas pero finalmente fue el de Castellón el que que se llevó el premio, al cruzar la línea en primera posición. Palomeras terminaba segundo.