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Renault F1 Team
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El Circuito Internacional de Bahrein ofrece un interesante reto técnico para los equipos, incluso aunque éste trazado destaca por no tener ninguna curva excesivamente rápida. Con largas rectas, fuertes frenadas y varias secuencias de curvas lentas, éste es un circuito que requiere un buen agarre mecánico y un coche con una respuesta muy precisa. En este sentido es muy similar al Albert Park de Melbourne, ya que hay que prestar especial atención a las fuertes aceleraciones y la estabilidad del coche en frenada. Un motor potente, un buen agarre mecánico y un buen equilibrio de frenos son las claves para completar una buena vuelta en Bahrein.
Aerodinámica
El equipo dispondrá un conjunto aerodinámico similar al de Melbourne y Sepang, aunque la ausencia de curvas de alta velocidad en Bahrein implicará que la carga aerodinámica sea algo mayor que en las dos primeras carreras. Las tres largas rectas del trazado quizás requerirían una carga aerodinámica más ligera, pero de hacerlo así se correría el peligro de que el coche fuera muy nervioso en las frenadas.
Puesta a punto del chasis
Siempre es complicado encontrar el compromiso ideal entre un buen equilibrio del coche en las curvas rápidas y disponer de unas suspensiones lo suficientemente flexibles en las zonas lentas para obtener un buen agarre mecánico.
También es importante minimizar al máximo el sobreviraje del coche en la salida de las curvas más lentas, para así permitir al piloto poder alcanzar una buena velocidad punta en las rectas. Una buena estabilidad en frenada también será clave, especialmente en la Curva 10, donde los pilotos deben comenzar a trazar el viraje cuando aún están frenando.
Frenos
El Circuito Internacional de Bahrein es uno de los trazados más exigentes para los frenos, muy similar al de Montreal, que es el más severo del año en este aspecto. Con tres grandes frenadas en las que se debe reducir a primera o segunda velocidad desde unos 320km/h, el coche necesita una buena estabilidad para evitar bloquear las ruedas durante la carrera. La frecuencia de frenada también es significativa, especialmente entre las Curvas 4 y 13, donde los frenos se usan constantemente a unas altas temperaturas y sin posibilidad de refrigerarse. Las frenadas serán aún más complicadas este año debido a la ausencia del freno motor, y un error en las curvas lentas como son la 10, 13 o 14 podría costarle muy caro al piloto, que podría verse superado en las rectas que siguen a estos virajes.