“Sin control de tracción, puedes conducir más al límite; creo que es la mejor opción, porque así el piloto tiene más control y, a la vez, la carrera gana en interés. ¡Para los aficionados, resulta mucho más divertido volver a ver la pista llena de marcas de goma!”
El director del equipo Richard Cregan coincide también en que devolver al piloto el control del vehículo y, a la vez, inyectar más emoción al espectáculo constituye una fórmula invencible para el éxito.
“Está claro que ahora las carreras son más emocionantes y, además, todo lo que sea devolver el control del vehículo al piloto es positivo para el espectador”,
opina.
“De momento parece que ha funcionado y creo que dará grandes resultados, sin duda.”
“Intentar controlar tal cantidad de potencia en un vehículo tan complicado supone mucha más responsabilidad para los pilotos. Sin embargo, son profesionales y siempre piensan en hacer lo mejor para ganar, por lo que tienen que demostrar de lo que son capaces sin control de tracción. Se ha debatido mucho este tema, pero personalmente, mi visión es: salid a la pista, pilotad el coche y demostrad lo que sabéis. Creo que, para un piloto, esta es la mejor forma de demostrar su talento.”
La ausencia del control de tracción no solo afecta al piloto. Los ingenieros de Panasonic Toyota Racing han tenido que adaptar la puesta a punto del TF108 a las diferentes necesidades de cada piloto, al no disponer de las ayudas electrónicas para controlar las ruedas traseras. Por tanto, este año se ha aplicado algo más de carga para encontrar la puesta a punto óptima.
El ingeniero de carrera de Jarno, Gianluca Pisanello, así lo explica:
La prohibición de las ayudas al pilotaje ha obligado a replantear las estrategias de los equipos y los pilotos en varios aspectos del desarrollo, la puesta a punto y el pilotaje. Por tanto, la evolución del coche debe dar respuesta a este nuevo reto. La idea es conseguir un buen equilibrio en la salida de los virajes al pisar el acelerador, para encontrar una buena tracción incluso sin control de tracción.”
Este delicado equilibrio resultará incluso más importante este fin de semana en Bahrein, en un circuito situado en pleno desierto y, por tanto, con mucho polvo antes de que los coches barran la arena en los entrenamientos del viernes. Ante estas condiciones, la estabilidad aerodinámica desempeñará un papel clave, un aspecto en que el TF108 ha mostrado un gran comportamiento en lo que llevamos de temporada.
“Tenemos que prestar mucha atención a la maniobrabilidad del monoplaza, especialmente en Bahréin, con tanta arena”,
advierte el responsable de aerodinámica Mark Gillan.
“Por la noche, el viento arrastra mucha arena, por lo que al principio la pista está verde, pero a lo largo del fin de semana se va pegando goma. De todos modos, en Bahrein puede que la arena también elimine la goma.
“Sin el control de tracción, está claro que los coches pueden tener más "wheel-spin", por lo que tendremos que buscar una aerodinámica más estable, que pueda responder a cualquier problema de estabilidad provocado por este cambio.”