
Zoom
Todo bajo control para los pilotos de Toyota
|
Una capacidad de pilotaje fuera de lo común es un atributo que se presupone en cualquier piloto de Fórmula 1, pero los que compiten en esta temporada 2008 tienen ahora más oportunidades de demostrar sus habilidades que en años anteriores, gracias a la desaparición del control de tracción.
Los puristas llevaban tiempo sosteniendo que el control de tracción (un sistema electrónico que regula la potencia de las ruedas traseras para eliminar los desequilibrios de rotación de las ruedas o "wheel-spin") impide disfrutar al máximo del espectáculo de la Fórmula 1. Con esta novedad, regresan de nuevo los tiempos en que las leyendas del volante batallaban por el control de sus bólidos apurando los límites de la tracción.
La introducción de una unidad de control electrónico (ECU) estándar ha acabado con el control de tracción en la temporada 2008 y los dos primeros grandes premios del año ya han dado muestras de la espectacularidad que ha traído este cambio, con vibrantes momentos que sin duda se repetirán en el Gran Premio de Bahrein del próximo fin de semana.
En el caso de Panasonic Toyota Racing, la desaparición del control de tracción brinda a Jarno Trulli y Timo Glock la ocasión perfecta para demostrar su talento único, una mezcla perfecta entre control del vehículo y velocidad.
Jarno ha convivido casi desde sus inicios en la Fórmula 1 con el control de tracción, pero esto no le ha impedido dominar el volante como un auténtico virtuoso, por lo que las nuevas normativas le permitirán dar rienda suelta a su talento y a su obsesión por conseguir la vuelta perfecta.
“La prohibición del control de tracción es positiva, porque la tecnología había dejado un poco en segundo plano el papel del piloto”,
afirma.
“Creo que está bien volver a los orígenes y devolver el control del vehículo al piloto. Ahora es mucho más divertido y podemos intervenir más en el rendimiento del monoplaza. Me gusta sobre todo porque te exige más precisión y un pilotaje muy intenso.”
En el caso de Timo, la ausencia de control de tracción no supone ninguna novedad, ya que tras su paso por la Champ Car y la GP2 atesora una gran experiencia en el pilotaje de potentes monoplazas sin ningún tipo de ayudas electrónicas. Sin embargo, explica:
“En el fondo se supone que somos los 22 mejores pilotos del mundo, por lo que creo que todos estamos igual de preparados para adaptarnos sin problemas a pilotar sin control de tracción.”