¿Desde el principio confiaste en que el coche llevaba el ritmo necesario para sumar puntos?
Sí. Fue un fin de semana de lo más satisfactorio, dado que desde el principio hemos conseguido estar en todo momento entre los seis o siete primeros. Durante los entrenamientos del viernes realizamos algunas pruebas de rendimiento bastante buenas y, aunque estaba tan reñido que podía suceder cualquier cosa, estaba muy confiado de cara a la calificación. Una décima de segundo puede marcar una gran diferencia en la calificación. En la tercera sesión, si hubiera sido una décima más rápido, habría quedado tercero; mientras que si hubiera sido una décima más lento, habría quedado séptimo. Así está la Fórmula 1 en estos momentos. De todos modos, el coche está bien equilibrado y hemos descubierto distintas configuraciones que mejoran mucho la situación respecto de los primeros entrenamientos. En general nos encontramos donde queríamos estar después de las últimas pruebas de Barcelona. Obviamente, los McLaren y los Ferrari están por delante de nosotros y puede que nos encontremos a dos o tres décimas de BMW, pero podemos luchar contra los demás.
¿Agradeciste que la lluvia prevista no se materializara?
Tenemos que hacer frente a lo que se nos venga encima, sea lo que sea, pero prefiero unas condiciones secas y estables, porque a veces cuando llueve en Malasia la cosa se pone realmente fea.
¿Te preocupa competir sin ayudar a los pilotos ?
Está claro que resulta más difícil. Hay que tener cuidado, pero no es que sea peligroso. Tenemos en rodar en todo tipo de situaciones y la Fórmula 1 es suficientemente segura. Está bien no contar con ayudas a los pilotos. Es más divertido.
Desde el punto de vista físico, ¿qué tal fue la carrera en tales condiciones?
No fue horrible pero, claro, al final, después del tremendo esfuerzo, hacía mucho calor. Durante la carrera estaba tan concentrado en pilotar a toda pastilla para mantener a Hamilton detrás, que no me paré a pensarlo. En comparación con lo que nos tiene acostumbrados Malasia, este año fue algo más fresco, aunque la humedad sigue haciendo que sea bastante desagradable.
Timo sufrió algunos retrasos de camino a Kuala Lumpur, pero ¿qué hicisteis entre Australia y Malasia? ¿Realizáis algún entrenamiento especial para soportar la humedad?
Normalmente hay dos o tres semana entre estas dos carreras, pero este año sólo hemos tenido una, así que apenas hemos tenido tiempo para hacer nada. Lo sentí por Timo cuando me enteré de que su conexión con Sídney fue cancelada y que tardó 40 horas en llegar a Kuala Lumpur, y precisamente el día de su cumpleaños. Yo no tuve ningún problema, ya que fui a Brisbane a hacer unas cosas y todo fue bien. Intenté relajarme un poco y cuando llegué a Malasia me ejercité, aunque en realidad ya te has entrenado y hay lo que hay. Si cuando llegas no estás en buena forma, es un poco tarde para remediarlo. Toyota viaja con sus propios médicos, que nos aconsejan sobre nutrición y, claro está, sobre cómo mantener el nivel de líquidos elevado.
Este invierno entrenasteis en Bahréin. ¿Esperas otra gran carrera?
Las pruebas de invierno en Bahréin fueron positivas y sabemos lo que esperamos allí del monoplaza.
Hay que seguir mejorando el rendimiento del coche si queremos enfrentarnos a los mejores equipos, pero creo que podremos volver a competir entre los seis primeros. Los mejores coches no están a nuestro alcance, pero en Malasia hemos demostrado que tenemos posibilidades de obtener un buen resultado, si lo hacemos todo bien con respecto al monoplaza y el equipo hace un trabajo perfecto.
L.S.
Toyota