En cuanto a su compañero de equipo Timo, el Gran Premio de Malasia representará otra nueva experiencia, ya que el vigente campeón de la GP2 solo rodó por Sepang en sesiones de entrenamientos, en la temporada 2004. Sin embargo, se ha sometido a un programa de preparación física intensivo antes de ponerse al volante del TF108, lo que demuestra su preparación y su mentalización de cara al reto que tiene por delante.
“Creo que es la carrera más dura de la temporada”, opina.
“Jarno ya me contó que puede llegar a ser muy duro hacia el final, especialmente en las 10 o 15 últimas vueltas, pero este invierno hemos entrenado mucho, y creo que estaremos a punto. Lo peor de todo es que no es más que la segunda cita de la temporada, por lo que no tenemos la posibilidad de aclimatarnos a las carreras a temperaturas elevadas antes de llegar a Malasia.”
Antes de la carrera, los pilotos beben varios litros de preparados especiales que contienen los minerales necesarios para evitar la deshidratación, aunque el calor y la humedad consumen gran parte de estas reservas durante la prueba. Para aliviar un poco el mal trago, los modernos coches de Fórmula 1 incorporan un sistema de suministro de líquido, aunque al cabo de unas pocas vueltas la bebida se parece más a un té hirviendo que a un refrescante zumo de naranja helado.
El ingeniero de carrera de Jarno, Gianluca Pisanello, nos habla del sistema:
“El sistema de suministro de líquido del coche es relativamente sencillo, ya que la bebida se encuentra en el interior de una bolsa, que está conectada con el casco mediante un tubo. Cuando el piloto quiere beber, solo debe pulsar un botón de la dirección y una bomba eléctrica bombea el líquido, que normalmente es agua o una bebida con complementos minerales.”
La experiencia de pilotar a velocidades de hasta 330 km/h en el ambiente tórrido de Sepang a menudo se ha comparado con sufrir el efecto de un secador en la cara durante 90 minutos. Y estas condiciones extremas no solo afectan al piloto, ya que el monoplaza de Fórmula 1 también necesita refrigeración.
Los coches de Fórmula 1, como no puede ser de otra forma, generan mucho calor, desde el motor y los escapes hasta los radiadores y los discos de freno, que pueden alcanzar temperaturas de hasta 900 °C. Evidentemente, si la temperatura ambiental es elevada, el equipo debe redoblar esfuerzos para evitar que estos componentes se calienten más de la cuenta, por lo que debe recurrir a diferentes paquetes de refrigeración para mantener las temperaturas de funcionamiento de dichos componentes dentro de unos rangos óptimos.
Y estas diferencias pueden traducirse en cambios en la carrocería pensados para estas condiciones especiales, ya que, por ejemplo, una carrera como la de Malasia obliga a instalar más conductos de aire (que permiten que el aire relativamente más frío circule por dentro del coche) que en una carrera con temperaturas más bajas.
Según cuenta Dieter Grass, jefe de ingenieros de carrera y pruebas:
“El paquete de refrigeración del fin de semana se define en función de los conductos de aire del coche. La entrada de aire siempre es la misma en cada carrera y lo único que modificamos son las salidas de aire. Por tanto, disponemos de varios paneles de refrigeración que podemos quitar y poner en el chasis para ofrecer una mejor circulación de aire en temperaturas elevadas.”
El equipo Panasonic Toyota Racing llega totalmente fresco a la cita, pero el clima y la acción sobre el asfalto de Sepang a buen seguro pondrán el Gran Premio de Malasia al rojo vivo.
L.S.
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