La imagen de Malasia nos transporta a menudo a playas paradisíacas o al bullicio del centro de Kuala Lumpur, pero para los protagonistas del mundo de la Fórmula 1, el Gran Premio de Malasia puede describirse con dos palabras: calor y humedad.
El moderno circuito de Sepang dispone de instalaciones de última generación, pero todavía no se han inventado los boxes con aire acondicionado, por lo que los mecánicos sudarán la gota gorda durante todo el fin de semana, al igual que los pilotos. Y es que los monoplazas de Fórmula 1 están diseñados pensando más en el rendimiento que en la comodidad.
No solo cabe destacar la elevadísima temperatura ambiental, de casi 40 °C, sino también la humedad, próxima al 90%. Además, con el habitáculo del coche situado a escasos centímetros de las temperaturas extremas del motor y el escape, los pilotos deben lidiar con unas condiciones inhumanas y, a la vez, sufrir la máxima tensión para obtener el mejor rendimiento posible del monoplaza.
Esta combinación convierte el Gran Premio de Malasia en la cita más agotadora del calendario de la Fórmula 1, una carrera en la que un piloto puede perder hasta cuatro litros de líquido durante las 56 vueltas que dura el GP. Sin embargo, los pilotos del equipo Panasonic Toyota Racing Jarno Trulli y Timo Glock afrontan con todas las garantías el duro examen físico que les aguarda en Sepang.
Jarno ha participado en los nueve Grandes Premios de Malasia disputados hasta la fecha, con lo que sabe exactamente a qué se enfrenta. Según nos cuenta:
“La de Malasia es una carrera enormemente complicada y supone un reto para cualquier piloto, y también desde el punto de vista técnico, para el coche, ya que es una pista muy exigente con unas condiciones durísimas. El calor allí es sofocante, de casi 40 grados con un 80 o 90% de humedad. Por tanto, es el Gran Premio más duro tanto desde el punto de vista físico como para la mecánica de los monoplazas, y esto es así para todo el mundo.”
Pese a ser muy consciente de lo agotador y exigente de esta carrera, Jarno no pierde el optimismo de cara a un Gran Premio que ocupa un lugar de oro en la historia del equipo Panasonic Toyota Racing. En Sepang, el piloto italiano se anotó el primer podio de la escudería en la Fórmula 1, con una segunda plaza en 2005. Así lo explica:
“Siempre he sacado buenos resultados y he corrido bien aquí y, por tanto, tengo muchas ganas de correr en Malasia, porque en este circuito el coche siempre ha mostrado un buen comportamiento.”