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"Me gustaría volver a rodar con slicks"
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Tras una excelente temporada 2007 con BMW Sauber, Nick Heidfeld afronta con mucha ilusión esta nueva campaña y como la mayoría de sus rivales con ganas de competir sin las ayudas electrónicas en el coche.
¿Qué le parece la nueva unidad de control electrónico estándar?
Es un asunto muy complicado que exige que los ingenieros trabajen mucho.
La eliminación de los sistemas de control de la tracción es sólo un aspecto,
aunque personalmente lo aplaudo. Disfruto más controlando el coche
con el pie. Eso es decisivo al salir de una curva, porque se necesita más
sensibilidad para acelerar de modo óptimo. Para los pilotos experimentados
de la Fórmula 1, el cambio es importante, pero los jóvenes, que vienen
de la Fórmula 3 o de GP2, es ideal, porque nunca contaron con un sistema
de control de la tracción. Otro tema es el desarrollo de los neumáticos,
que debe estar a la par con este cambio del sistema electrónico, porque la
goma se someterá a esfuerzos mayores debido al mayor resbalamiento.
Según su opinión, ¿qué debería cambiarse en el reglamento?
En primer lugar, me gustaría volver a conducir con slicks. En segundo lugar,
para un piloto la potencia del motor nunca es suficiente. Se disfrutaba
más con los anteriores V10. Pero entiendo que la seguridad es importante y
que es necesario poner límites a las posibilidades que ofrece la tecnología.
¿Y qué deseo espera que se cumpla en el año 2008?
Deseo que también esta vez alcancemos las metas que definimos para la
temporada y que logremos ganar la primera carrera.
Claro está que me gustaría
ser yo el que suba a lo alto del podio. Pero lo importante es, antes que nada,
que el equipo progrese. Mi oportunidad llegará tarde o temprano.
¿Qué significa para usted la felicidad?
Hago una diferencia entre la felicidad en la profesión y la felicidad en la vida
privada. En la vida privada, mi mayor felicidad son Patricia, Juni y Joda.
Los niños son lo más maravilloso del mundo. Somos una familia muy unida
y espero que nuestros hijos crezcan tan felices con nosotros, como yo lo
hice con mis padres. En el plano profesional, me considero feliz porque puedo
hacer lo que siempre quise. Ahora me encuentro mejor que nunca, porque
por fin estoy a los mandos de un coche competitivo. Esa es una muy buena
sensación. Además, tengo menos mala suerte que antes y también tengo una
condición física excelente. Sólo si estás completamente sano puedes prepararte
óptimamente. Eso también es felicidad y, también significa tener algo de
suerte. Pero la Fórmula 1 poco tiene que ver con la suerte; más bien se trata
de trabajar con gran precisión, tanto sobre el asfalto como al margen de él.
Pero, sin duda alguna, si logro estar en lo alto del podio o si pudiese ganar el
campeonato mundial, ¡sí que sería muy feliz!